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Iglesia de los Santos Niños Justo y Pastor

 

Se trata de un sencillo templo compuesto de una sola nave de poco desarrollo y un presbiterio restangular de escasa profundidad.

El retablo mayor está compuesto de cinco calles y tres cuerpos de poca altura. La calle central, ligeramente más ancha, alberga la escultura con el sagrario en el primer cuerpo, las tallas de los Santos Niños Justo y Pastor, titulares del templo, en el segundo, y la Asunción en el último.

Gómez-Moreno lo describió así en su Catálogo Monumental (1925): "Retablo principal bien grande, mandado hacer por el comisario Fernando... en el año 1550, según relata un letrero. Tiene su banco lleno de carteles, ángeles, cabezas, etc., de relieve; tres cuerpos casi iguales, de poca altura, con el tercio bajo de sus columnas adornado y lo demás sin estriar; traspilares de talla, con mujeres, carteles, frutas, etc., orejeras con semejantes adornos; custodia de dos cuerpos redondeados, sobre basamento, llena de relieves y estatuitas, figurándose en medio la Piedad con ocho figuras, que recuerda algo a Juni. En el encasamiento central del retablo, imágenes de los Santos Justo y Pastor, titulares de la iglesia, de buena calidad y parecidas a la Virgen de la iglesia de San Juan en Alba de Tormes; encima, la Asunción. Doce tableros con lienzos sobrepuestos, de fines del siglo XVII, muy deteriorados y alguno con buen aspecto".

 

Tarifa, rutas y horarios

SAHAGUN 2022 – LAS EDADES DEL HOMBRE
“ ECCE MATER TUA “ 10 de Febrero al 25 de Septiembre de 2022
*** Visitas guiadas por Sahagún
*** Ruta de los Abades
*** Ruta de la Lana
*** Ruta de los Rtablos
*** Ruta de los Murales
Ven y reserva tu visita!
Alojamientos y restaurantes:
Directorio de hostelería de Sahagún Sahagun, Leon, España – Turismo Sahagún (turismosahagun.com)
Más información:
Oficina de Turismo y Albergue Cluny: 987781015
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VISITAS GUIADAS

Las visitas de la mañana por Sahagún, comienzan a las 11:00 horas y permiten a los asistentes descubrir la Iglesia de San Juan de Sahagún, la Parroquia de San Lorenzo, la Capilla de la Cofradía de Jesús Nazareno y Patrocinio de San José, el Panteón Real de Alfonso VI (Monasterio de Santa Cruz) y por último a las 13:00 horas la Capilla de  San Benito. La tarifa de esta visita es de 6€ por persona y 4€ para empadronados. Al finalizar la visita se ofrecerá una degustación de productos típicos de la comarca.

Este mismo recorrido se puede realizar por la tarde, a las 16,30 h., finalizando a las 18,30 h.

Las tarifas para grupos (el máximo de personas por grupo será de 25) 80€ para agencias, grupos particulares y asociaciones, (a partir de ese número se aplicará un suplemento de 20,00€ hasta un máximo de 50 personas.) y  a los grupos de jubilados y asociaciones de discapacitados se les aplicará un descuento del 25 % del precio que corresponda. 50€ para grupos escolares (no se realizarán estas visitas en fines de semana ni festivo nacional ni locales.

Además, el ayuntamiento de Sahagún, ha proyectado otras rutas muy interesantes, destinadas a grupos con transporte propio, que se realizan con solicitud previa: La Ruta de los Abades y la Ruta de la Lana y el Vino, de Sahagún.

La Ruta de los Abades, comienza en la villa de Sahagún, acompañados por un guía municipal acreditado, adaptada a los horarios del grupo, visitando la Iglesia de San Juan de Sahagún, la Iglesia de San Lorenzo y Capilla de la Cofradía de Jesús Nazareno y Patrocinio de San José, el Panteón Real de Alfonso VI y la Capilla de San Benito. El traslado a San Pedro de las Dueñas, donde se visitará la Iglesia del Monasterio. La ruta de los Abades finaliza en Grajal de Campos (hasta donde se trasladará en vehículo propio y sin guía) y para la visita a este municipio deben contactar con el teléfono 628 510 242.

Por otro lado, la Ruta de la Lana y el Vino, comienza igualmente en la villa de Sahagún y los horarios también se adaptan al grupo. El primer punto será la Iglesia de San Juan de Sahagún para continuar el recorrido por la Iglesia de San Lorenzo y Capilla de la Cofradía de Jesús Nazareno y Patrocinio de San José, el Panteón Real de Alfonso VI (Monasterio de Santa Cruz) y la Capilla de San Benito. Desde aquí, cada grupo usará su propio vehículo. El recorrido continúa por San Martín de Cueza, para visita el Retablo Renacentista de San Martín de Tours, Celada de Cea, para visitar el Retablo Renacentista de la Iglesia de San Justo y Pastor, Joara, para visitar el Retablo Renacentista de la Iglesia de San Andrés. Y para finalizar esta experiencia una visita de enoturismo a la Bodega de Julio Crespo con explicación del enólogo de la propia bodega.

En todo momento se tendrá en cuenta a la hora de realizar las diferentes rutas el nivel en que se encuentre la Comunidad de Castilla y León frente al Covid 19

RUTA DE LAS LANZAS

Visita no guiada para los amantes de la naturaleza y de la historia, de 8,7 kilómetros de recorrido que comienza en el Puente Canto y discurre por la margen izquierda del Río Cea: Sahagún - San Pedro de las Dueñas - Galleguillos de Campos. Se encuentra señalizado.

LA LEYENDA DE LAS LANZAS

Corría el año 805 de Nuestro Señor cuando el Rey Carlo Magno, Milón de Angleris y sus huestes recorrían el Camino Francés frenando con gran eficacia el avance de la fe islámica y derrotando con facilidad a cuantos ejércitos moros se aventuraban en sus razias por tierras de Galicia, León, Navarra o Castilla. "La Fértil vega del Cea era entonces, igual que hoy, un oasis arbolado en medio de la expuesta Tierra de Campos. También era el lugar favorito de Carlomagno para descansar unos días entre batalla y batalla y librar tanto a los soldados como a sus monturas del implacable peso de las armaduras.

Y en estas estaban cuando fueron sorprendidos por la llegada a Sahagún del rey Aygolando, al mando de un poderoso ejército. El enfrentamiento fue inevitable, cientos de hombres, tal vez un millar de cada parte, se enfrentaron en sangrientas escaramuzas que duraron el resto del día. Al caer la tarde, y después de haber medido sus fuerzas, ambas partes se retiraron a descansar, reorganizarse y hacer balance de los caídos. La batalla definitiva tendría lugar al amanecer y sería necesario movilizar hasta el último hombre. Ninguna hoguera atenuaba la oscuridad de la noche solo se escuchaba el rumor del Cea, el relincho nervioso de los caballos y el tintineo del acero.

Se encontraba la tropa muy desmoralizada mientras cada soldado disponía sus pertrechos para la mañana siguiente. Uno a uno hincaban en tierra las lanzas con el pensamiento puesto en los compañeros caídos mientras de boca en boca se extendía el rumor de que Aygolando había recurrido a la nigromancia para lograr la victoria. Habría conseguido el rey moro, con artes oscuras, fuerza sobrehumana para sus hombres y habría multiplicado por dos la resistencia de su acero.

Horas después los hombres, que apenas habían logrado conciliar el sueño, salían de sus tiendas con temor a una muerte segura. En completo silencio, ajustaban las cabezadas de sus caballos, ceñían las espadas al cinturón y se colocaban las cotas de malla.

Aún faltaba media hora para que la luz del amanecer comenzase a tornar azul el negro manto de la noche cuando sobrevino la sorpresa. Al intentar coger las lanzas aquellas cuyos propietarios habían muerto el día anterior habían echado ramas frondosas y raices profundas. Solo la intervención divina podía estar detrás de semejante milagro. -Dios está con nosotros- Las lanzas mágicas fueron taladas con gran alborozo, cada jinete cogió la suya y con ellas apoyadas en el estribo derecho se dirigieron en formación al campo de batalla.

-¡Alahuakbar!- Con el primer rayo de sol se escuchó el grito de guerra del enemigo. Era la señal. Al picar espuelas el miedo había desaparecido frente a la esperanza de la victoria.

Con intervención divina o sin ella, la victoria no fue fácil. Las bajas en ambos bandos se contaron por miles, incluida la de Milón de Angleris, que ese día dejó huérfano a su hijo Rolando. También murió en el campo de combate Bayard, el caballo de Carlomagno que, según la tradición franca había sido concebido por un dragón y una serpiente.

Cuando el ruido de los aceros hubo cesado, algunos de los supervivientes juraban haber visto como la mano invisible de Dios tomaba las riendas de los caballos de los cristianos abatidos que sin jinete, continuaban dando batalla a los infieles.

Tiempo después, silenciado el eco de la antigua batalla, los tocones de las lanzas taladas habían brotado y formado formidables bosques de fresnos, sauces, alisos y álamos bajo los que aún es posible pasear hoy día en esta villa de Sahagún, a orillas del río Cea.

 

 

 

 

 

 

 

UNA BODA EN TIERRA DE CAMPOS

Uno de los momentos más festivos lo constituyen las bodas, que de alguna manera implicaban a todos los vecinos. No todos los enlaces eran idénticos, circunstancias familiares o las fechas de celebración hacían que tuviesen distinta relevancia.

"Cantaban los pajaritos a

la sombra de una novia

y en su lenguaje decían

viva la señora novia"

PREPARATIVOS

Unos meses antes, que era cuando el novio " "entraba en casa" comenzaban los preparativos de la boda. Los novios fijaban un día para que los padres del novio fuesen a casa de la novia para ponerse de acuerdo en todo lo relacionado con el enlace, era "el día de la pedida".

INVITACIONES

Un mes antes de la boda, las madres de los novios o algún familiar, ante la falta de alguna de ellas, iban casa por casa a invitar personalmente a familiares y amistades, siempre a los más directos cuando se trataba de la familia y a los más íntimos cuando eran amigos.

Era costumbre "dar parte de la boda" a familiares más lejanos y amistades o vecinos aunque no fueran invitados a la boda.

AMONESTACIONES

Tres eran las amonestaciones, aunque a veces solamente se hacía una, estando en función del tiempo con que se comunicaba al Sr. Cura la fecha de la boda, la reducción de éstas.

Eran leídas por el Sr. Cura al finalizar la misa de cada uno de los tres domingos anteriores a la celebración del enlace. Se hacía público el enlace por si había algún impedimento que hiciera nulo el matrimonio.

1-Amonestación, se le conocía como la de las "manos" era el día de " las mandas". Ese día los novios recibían los primeros regalos, podían ser éstos en especie: también los recibían en dinero, muebles o menaje para el hogar. Lo festivo de esta primera amonestación era el baile que los invitados preparaban en casa de la novia o en alguna panera, el baile se acompañaba con un refresco y con dulces caseros, vino y licores.

2- Amonestación era la de la " enhorabuena". Los novios y acompañantes se juntaban a comer en casa de la novia. Estos acompañantes solían ser un primo del novio y una prima de la novia, su cometido, nunca dejarles solos.

3 Amonestación- tenía nuevamente en el baile y el refresco la manifestación de alegría por el casamiento. Estas reuniones de los invitados, previas al día de la boda, se prestaban para que chicos y chicas se pusieran de acuerdo el día de la boda.

"Vivan y revivan

los señores novios vivan

y revivan y vivamos todos

Cantaban los pajarillos a

la sombra de un olmo y

en su lenguaje decían

viva el señor novio.

Cantaban los pajarillos a

la sombra de una encina y

en su lenguaje decían

Viva la señora madrina

Vivan y revivan.

Cantaban los pajarillos a

la sombra de un negrillo

y en su lenguaje decían

Vivan y revivan."

EL DÍA DE LA BODA

Ha llegado el día de la celebración. Los invitados, semanas antes han visitado al sastre y a la modista para hacerse las ropas que lucirán ese día.

Al tañer la campana de la iglesia, los invitados del novio y de la novia acudirán a las respectivas casas ataviados con sus mejores galas.

Los invitados del novio saldrán de casa de éste para dirigirse a casa de la novia acompañándole, desde ya todos juntos, partirán hacia la iglesia.

Encabeza la comitiva la novia del brazo del padrino y le sigue el novio del brazo de la madrina, a continuación van todos los invitados, al paso de la comitiva no faltan los comentarios sobre el atuendo y la vestimenta de novios, padrinos o invitados.

Al salir de la ceremonia religiosa, los recién casados, recibirán, en el pórtico de la iglesia, la " enhorabuena". Desde aquí se regresaba a casa, donde estaba preparado el refresco. Una vez recuperadas las fuerzas se salía a cantar por el pueblo, en algunas bodas se alquilaba un organillo.

EL BANQUETE

El banquete se celebraba en casa de la novia, en las bodas de nuestros abuelos esta consistía en un cocido, más tarde se impuso la paella como primer plato seguido de carne de pollo o conejo, cordero o ternera asado, siempre en cantidad suficiente para que la gente quedase harta.

Los postres eran a base de arroz con leche o leche aderezada con bizcochos. Todo ello se regaba con el vino de la casa y con licores caseros a base de aguardiente.

A veces la preparación de estas comidas de boda recaía en cocineras contratadas por las mujeres de las familias recién casadas. Nuevamente el baile ocupaba el resto de la tarde hasta la hora de la cena, la abundancia de comida hacía que con lo que sobró de la comida y algo estaba lista la cena.

Después de la cena nuevamente el baile ocupaba a los invitados, los mozos y las mozas sacaban a bailar a los novios con el fin de no dejarles que se escaparan y se fuesen a la cama.

Al día siguiente, que solía ser fiesta, se reunían los familiares directos de los recién casados para terminar de comer lo que había sobrado el día anterior.

(Fuente: Asociación Cultural Balle de Scapa.- Facebook)

 

 

Retablos Menores

Los más antiguos y también los de mayores dimensiones se ubican en ambos brazos del crucero. Están dedicados a la Inmaculada, el del lado del Evangelio, y a San Juan Bautista, el de la Epístola.

Fueron realizados por el ensamblador riosecano, de origen burgalés, Lucas González (+643- 1675) quién a la fecha de su muerte trabajaba en un retablo para la Iglesia de la Santísima Trinidad, el cual hubo de ser concluido por sus fiadores, el pintor Miguel Pérez y el albañil Juan Díaz, vecinos de Sahagún, así como otro " colateral de la Capilla mayor del Santo Cristo de la iglesia" del monasterio benedictino.

Del retablo de la Inmaculada, conocemos la escritura de su contrato firmado el 11 de enero de 1670, como encargo de Pablo de Comillas, natural de Sahagún, y su mujer Juana de Ordas su coste ascendió a 3000 reales.

Las escenas que se representan se dedican a la conversión de San Pablo y de Santiago Matamoros a caballo, mientras que las dos del centro, que flanquean, un relicario.

El retablo de San Juan presenta cuatro lienzos que representan diferentes escenas de su hagiografías: San Juan con el Cordero Místico y portando una cruz de caña, predicación, decapitación.

Los otros dos retablos que, además del mayor, se encuentran en esta iglesia, son los de San Agustín y Santa Rita 

y Santa Catalina de Siena y Santo Tomás de Aquino.

Se desconocen su autoría, aunque la sinuosidad de su planta y su abundante decoración parecen, aconsejar una cronología cercana a la década media del siglo XVIII.

Dada la cercanía de éstas imágenes con la Orden Dominicana, cabe pensar que procedan del monasterio de Santa María de Trianos y trasladados aquí cuando la desamortización del siglo XIX.

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